-seguir-

Vomité el corazón

Todo se aguó desde las 5 y algo de la mañana. Desperté agitada, sorprendida por el aguacero cayendo sobre el óxido del techo, las hojas del matico y la tierra. Ya sé dónde quedarán los charcos y que después del mediodía, aproximadamente, se asomarán -tímidos- los primeros rayos de sol entre las nubes. Me da miedo la lluvia, siento que se me puede venir el techo encima y con ello su óxido, el plástico y sus clavos doblados. Me siento pisoteada cuando llueve de esta forma. 

Me quedé dormida súbitamente mientras contaba hasta mil. Desperté y seguía lloviendo. Salir para entrar y entrar parar salir: así es el tránsito en una kasa con sus órganos escindidos. Me arrimé a la lluvia y ella se arrimó en mis ojos. Salí, entré; me desplacé a un día soleado guardado en una pieza, mordí la luz.

Ya no llueve, sólo quedan gotas suspendidas en la ruda y los olivos; los barriales y la helada invadiendo las piezas agujereadas y viejas.

Llueve eskorpio.



Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios
Newer Posts
Older Posts

¿De qué se trata todo esto?

Reflexiones, textos y otras farsas.

- blogs afines y recomendados -

  • - Mayo Pandémico Colectivo El kintral -
  • - magna marginalia -
  • - un rincón nada más -
  • - el cuaderno de una maricona cualquiera-

Escritos

  • ▼  2026 (1)
    • ▼  enero (1)
      • llueve escorpio
  • ►  2024 (1)
    • ►  julio (1)
  • ►  2021 (1)
    • ►  marzo (1)
  • ►  2020 (3)
    • ►  septiembre (1)
    • ►  mayo (1)
    • ►  abril (1)
  • ►  2019 (1)
    • ►  septiembre (1)

Created with by BeautyTemplates