Estado de saturación: retórica de inclusión y futurología extractivista en el Valle del Huasco.
- No hay futuro, no porque nos lo nieguen, sino porque nos negamos:
normalizadas, integradas, tuteladas. Lo que nos dice esta maquinaria de la inclusión, este 1
laboratorio creativo del capitalismo renovado, es que la diversidad cultural ya no es un
obstáculo sino el valor agregado del mundo empresarial.
El Estado, las empresas y sus tecnócratas, mediante operaciones metáforicas del discurso, logran relacionar la duración y la especulación financiera del proyecto extractivista con futuro, comunidad y horizonte civilizatorio. Entendemos futurología extractivista como aquél uso del lenguaje destinado a construir subjetividades dependientes a las actividades y necesidades corporativas. Así también, esta herramienta no sólo es un uso estratégico del lenguaje, sino que se puede rastrear su intrusión en todos los aspectos sociales y territoriales, pasando por procesos de etnificación levantados y financiados por las empresas hasta la ocupación de extensos y complejos sistemas hidro-ecológicos, todo en función y en nombre del futuro y la comunidad. La operación futuro es la estrategia que le ha dado oxigenación –y enormes ganancias- a la Elite y sus empresas. Es la vértebra retórica del poder, gracias a la cual se asientan proyectos de mega-en-verga-dura conectados los unos con los otros, definiéndolos como inofensivas instalaciones del mañana, aquél horizonte donde nada resta todo suma, literalmente.
Grupo CAP S.A es el principal productor de hierro y pellets de hierro en toda la costa americana del pacífico, principal productor siderúrgico y el más robustecido procesador de acero en todo el territorio ocupado por el Estado de Chile. CMP, empresa del Grupo CAP, opera en la cuenca del Huasco los proyectos CAP Minería Planta de Pellets, Puerto Guacolda II, Mina Los Colorados y Mina El Algarrobo. La planta de Pellets, es una refinadora de hierro que luego exportará principalmente a China, no sin antes depositar el relave (desechos mineros) directamente en el mar, específicamente en la ensenada Chapaco, ubicada en la zona sur de Huasco. Actualmente, fue ingresado a evaluación de impacto ambiental, el proyecto de relave en tierra, proyecto que le permitiría continuar sus operaciones durante al menos 8 años más, duración establecida en la redacción inicial del relave. Sabemos que esa duración es simplemente una estrategia comunicacional porque los proyectos se van extendiendo en infraestructura social e industrial mientras se hagan –o indiquen que lo harán próximamente- las modificaciones señaladas en las evaluaciones de impacto ambiental. Volviendo al relave, este se ubicará en Playa Brava, un complejo sistema hidro-ecológico también ubicado en la zona sur de Huasco. Allí el relave pretende ocupar 90 hectáreas, a 300 metros del mar. Los depósitos se irán haciendo en terrazas de relaves, alcanzando finalmente una altura de 50 metros. Para sus operaciones, tanto en el relave como en la Planta de Pellets, se ocuparán 170 litros de agua por segundo, extraídas del río Huasco. Para el espesamiento del relave, se utilizarán polímeros sintéticos –plásticos-, además producirá la alza de emisiones de material
La ocupación de esta estrategia es extensa y reiterada en el caso de Grupo CAP S.A y su presencia de larga data en la cuenca del Huasco. Carolina Juliá, Jefa de Relacionamiento Comunitario CAP S.A, señaló en el Día del Patrimonio CAP 2018, que la empresa no tiene límites. Durante la jornada, se conmemoraron –y celebraron- los 40 años que en esa fecha se cumplieron de la instalación de la Planta de Pellets, que funciona desde 1978. Además, se realizó una exposición denominada “Historia y Futuro del Valle del Huasco 1978-2018” en la que archivos, material fotográfico y testimonios de trabajadores jubilados agradecidos, reforzaron, nuevamente, el relato de que CAP es lo que ha posibilitado a Huasco como un soporte del mañana. Es la futurología extractivista haciendo fusión de la prolongada duración del proyecto (duración previamente establecida y actualizada mediante el ingreso de modificaciones a los estudios de impacto ambiental), la especulación financiera, la neutralización de los conflictos y el control sobre todos los asuntos sociales, económicos, territoriales, corporales y sentimentales.
- Felicitaciones, me dijeron, has sido incluida en el matadero:
La actualización del mundo empresarial, establece ciertos mandatos de inclusión que operan renovando el personal ejecutivo y gerencial con equipos integrados principalmente con mujeres profesionalizadas y especializadas de larga trayectoria en cualquier rubro extractivista. Mujeres que ya estaban incluidas en importantes cargos pero que hoy son re-incluidas mediáticamente para sostener los mercados de inclusión. Por otra parte, el poder corporativo abre aún más sus puertas y accesos a mujeres, ancianxs, migrantes, discapacitadxs, indígenas y marikones pobres para ser explotadxs en extenuantes jornadas y (aunque redunde) precarizados trabajos que capturan toda fuerza vital. El sometimiento adquiere rostro interseccional, lo que para el grupo AcciónEmpresas, mediante su apéndice diverso MásDiversidad, significa permitir hacer distinciones en grupos aparentemente homologables, como las mujeres, migrantes, personas de la diversidad sexual, entre otros. El poder constituido se ha sofisticado y ha hecho perfiles estratégicos de cada grupo asociado a las discriminaciones múltiples que encarnen, difundiendo el relato de que la inclusión llegó para salvarnos y que el trabajo es el medio. Una mesiánica forma de aniquilamiento.
Uno de los ejemplos de la alianza entre mercados de inclusión y futurología extractivista, tiene su origen en la misma feria de patrimonio CAP 2018, donde CAP gestiona social, económica y emocionalmente a un grupo de mujeres –emprendedoras-, muchas de ellas
consecuencia, la posibilidad de enmendarlos. 3
- El mundo empresarial ha tenido un sueño… y es el indio su acompañante:
Al respecto de los procesos de etnificación promovidos y financiados por las empresas, Colectivo el Kintral menciona en Cuadernos del Capitaloceno que mediante disputas de identidad, entre habitantes netos y allegados, se actualizan con matices, ciertas existencias y prácticas indígenas. En la cuenca del Huasco ha ocurrido en reiteradas ocasiones, emblemático es el caso en el que Lorenzo Soto, abogado de quince comunidades diaguita y tecnócrata empresarial, logra darle continuidad al proyecto transnacional minero Pascualama (2014), ubicado en el sector de Huasco Alto y en el sector cordillerano del Valle de San Juan, Argentina. Esta continuidad fue lograda precisamente por la resolución de conflicto mediada por Lorenzo Soto entre Barrick y las quince comunidades diaguita, comunidades que en apariencia serían beneficiadas económicamente por la empresa, además de poder revisar el proyecto y expresar indicaciones. Este memorándum no tuvo mayor efecto más que aprendizaje corporativo por experimentación social y territorial por parte de las empresas a la hora de instalar un proyecto de tal magnitud, además de fragmentar las relaciones sociales. El proyecto Pascualama se encuentra amenazantemente suspendido en la región ocupada por el Estado Chileno.
Otra experiencia similar (aunque de mayor éxito empresarial) es la instalación de torres de alta tensión en la localidad de Freirina, que permitieron la circulación y comercialización de energía eléctrica entre el norte grande y la región metropolitana, actividad a cargo de INTERCHILE S.A, empresa transnacional dedicada a la producción y circulación de energía, telecomunicaciones y tecnologías de la información. Tanto instituciones estatales, tecnócratas de la empresa (trabajadorxs sociales) y la comunidad diaguita Chipasse Ta-Tatara, aprobaron el proyecto de la línea de transmisión Cardones- Polpaico, 2019. Una de las ganancias obtenidas por la comunidad Chiapasse Tatara fue la construcción, por parte de la empresa, de una sede con pertinencia cultural para que realicen actividades propias de su identidad como comunidad, sede que consideró la inversión de 300 millones de pesos, harto billete por encima y por debajo de las mesas. La responsabilidad social empresarial, integrada por el mundo corporativo chileno y el Estado durante los años 90, es un proceso de modernización en el que el empresariado integra los valores de la corrección política en su declaración de principios y recicla la
pacificadas a favor de los innovadores proyectos, independiente si tal intervención extractivista genera inmensos campos electromagnéticos sobre los territorios donde se instalan las infraestructuras. En nombre de la inclusión y el reconocimiento estatal, se produce una extensa cicatriz eléctrica en los ecosistemas.
construcción de un museo en Huasco Bajo, el manejo y experimentación con vegetación
nativa y la construcción de una procesadora de huiro y cancha de secado. El manejo y 4
experimentación con semillas, artejos y estacas de vegetación nativa, estará a cargo de la comunidad Chipasse Tatara en alianza con la empresa y asesorías especializadas externas, así también lo estarán la planta procesadora de huiro y la cancha de secado. Esta retórica de voluntarismo empresarial camufla la compleja intervención social de Grupo CAP S.A, intervención que se extiende sobre todos los aspectos de la cuenca del Huasco. El manejo y la experimentación con vegetación nativa, se hará con especies localizadas en la zona del proyecto, las cuales, una vez sustraídas de la tierra, serán puestas en un vivero y salas de germinación, para el estudio científico de su capacidad de reproducción a futuro en una zona con características similares a las de Playa Brava, lugar de donde fueron inicialmente sustraídas, saqueadas. Esta evidente estrategia colonial implica que CAP limpie su imagen al promover, en apariencia, la conservación de especies endémicas, mientras sustraerá aceleradamente tanto los saberes y conocimientos como la flora, la fauna y los cursos hídricos existentes en el área del proyecto, Playa Brava. Por otra parte, el hecho de que CAP instale esta idea de gobernanza inclusiva, lo configura pionero en ingeniería social extractivista, en la que el futuro empresarial puede tomar la forma de una semilla.
- Humanidad y Futuro, bienvenides a la crítica de la crítica:
El estado, las empresas y el poder en general, han instituido incluso en los discursos críticos del extractivismo, que las luchas son principalmente por lxs hijxs de los hijxs y así una larga descendencia a la que debemos hoy cuidarle su especulada presencia en el mañana, sobre estas tierras. La humanidad es lo que hay que asegurarle a la niñez del futuro. Incluso el discurso crítico se cierne sobre ese más allá, como una sagrada espera de algo que nunca llega o que parece haber llegado pero no tuviste la suerte de presenciarlo. Los complejos ecosistemas y las numerosas existencias singulares que co- existen en ellos, pareciera ser que son ítems de segunda categoría, cosas de menos urgencia, porque es sólo a la humanidad a la que se le pegan los tumores. La heterosexualidad así lo dispuso: parirás el futuro y sobre él, haré una empresa. Hoy el mundo corporativo, con CAP S.A dentro de él, es quién organiza la niñez; sus enfermedades, sus diagnósticos, el níquel y el mercurio en sus cuerpos, también los juegos, él futbol, las visitas escolares a Mina Los colorados, para que puedan observar cómo las tronaduras revientan la tierra y cómo podrían llegar a manejar un inmenso
Cuando apelamos a ello, olvidamos que quién dicta los grados de humanidad en este 5
territorio es la empresa. Y que además, lo vivo es importante para sí mismo, no como una posible salida al extractivismo de CAP refuncionalizando los ecosistemas para convertirlos en potencias turísticas industriales. Quizás sea la hora de pensar en cuán conveniente es en este momento –crítico como ningún otro- seguir naturalizando la idea de la reproducción de la familia heterosexual, en cualquiera de sus formatos.
- Heterosexualidad, eres propietaria de CAP. Eres una dama de hierro:
La heterosexualidad es la que rige estos procesos de acumulación y sakeo imparable, en el que CAP S.A es una madre bondadosa que reparte trabajo y oportunidades a diestra y siniestra. Para las empresas, la cuenca del Huasco opera como una familia, la obliga a funcionar como tal. Es un padre que asegura el futuro de sus vulnerables hijos, incapaces de cualquier forma de autonomía, adiestrados sutilmente, anclados en el seno familiar de la tutela y el despojo. Minería, familia y reproducción en serie de esclavos asalariados, dice Leonor Silvestri, en espacios de encierro como escuelas y liceos. Allí, todas las actividades programadas están orientadas a la producción de la subjetividad trabajador de mano de obra barata, dócil, individualizado, amparado en su resilencia varonil en la que es capaz de quebrarse la espalda por salir adelante, por su futuro. La empresa dota de maquinaria industrial al único liceo de Huasco, casualmente nombrado Liceo Japón (MITSUBISHI llegó a poseer el 25% de las acciones de la filial CMP de CAP S.A). Además de maquinaría, financia premios, viajes, concursos extra-escolares, material académico, entre otros ítems. CAP organiza la vida y la muerte en estos territorios, moldea los cuerpos; las emociones; produce quietud, prolifera cánceres y explotadxs que están de acuerdo con su explotación. El grupo CAP S.A gestiona identidades; retuerce las relaciones sociales hasta quebrarlas; organiza los cursos hídricos, las lluvias y la germinación de las semillas; instituye paisajes; interviene la vida marina, regula los procesos de mortandad y natalidad; es un ginecólogo, profesor, madre, vecina, indígena, propagador de semillas, de vida y muerte, es un padre porque Huasco es una familia heterosexual. CAP produce virilidad; femeneidad; construye relatos sobre LA mujer y sobre EL varón minero, emprendedor, conciliador; perfora pulmones, cerros, lirios de arena y también zorros y murciélagos; enumera beneficios; construye canchas y también deportistas que harán deporte sobre ellas; financia el reciclaje; cursos de diseño industrial y también trabajadores que luego comprarán esos uniformes grises, colmados de polvo;
conciertos de punk rock, encuentros de muralistas y graffiteros y programa la apertura/cierre de espacios privados para su uso; CAP S.A se financia a sí misma financiando su legitimidad.
Sin embargo, quedan surcos; ratones en la pirca; escurridizos cuerpos del desorden. Y si es tarde o no, no se sabrá hasta que el imperio caiga y no se
construya otro sobre sus escombros.
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